viernes 5 de agosto de 2011

Reckoner

No hace falta entender completamente.
Esa es la genialidad y la libertad de la música.
Una canción. Pocas palabras. Y todo lo que tú quieras sentir.
A veces se puede ser feliz con poco.


2 comentarios:

Juanma dijo...

Tantas y tantas veces es mejor no entender nada...

Besos.

Manuela dijo...

Cuánta razón tienes...

Un saludo, Juanma!