Es curioso el método de aprendizaje al que nos sometemos a lo largo de nuestra vida. Es injusto, casi cruel a veces, la manera en la que han de quedarse grabadas para siempre las lecciones más valiosas. Piensa las cosas que descubriste, y de ellas, piensa cuales fueron aprendidas a través del sufrimiento, de momentos malos, de experiencias dolorosas. Esas que llegan, te revuelcan, te dejan tirada en el asfalto y, de las que te levantas siendo otra persona, te transforman.
Piensa que, cada vez que estés sufriendo, es que la vida te está queriendo enseñar algo.
Piensa que, te seguirá ocurriendo hasta que el mensaje se grabe a fuego en tu piel.
Piensa que, de aprender la lección, serás alguien más fuerte, diferente, algo habrá cambiado para siempre dentro de tí.
Piensa, si pensar así te consuela.
Piensa, aunque la conclusión a la que llegues sea que nada es justo, según tu idea de justicia.
Piensa que, cada vez que estés sufriendo, es que la vida te está queriendo enseñar algo.
Piensa que, te seguirá ocurriendo hasta que el mensaje se grabe a fuego en tu piel.
Piensa que, de aprender la lección, serás alguien más fuerte, diferente, algo habrá cambiado para siempre dentro de tí.
Piensa, si pensar así te consuela.
Piensa, aunque la conclusión a la que llegues sea que nada es justo, según tu idea de justicia.
1 comentarios:
Pienso, sí, y concluyo que todo (¿lo dejamos en "casi"?) es un putada.
Y no me consuela.
Besos.
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