miércoles 1 de diciembre de 2010

Esta noche apenas he dormido. Yo ya lo sabía. Sabía que no conseguiría dormir, lo estuve pensando cuando me tumbé en la cama. Tenía una idea extraña rondándome por la cabeza, algo en lo que no quería pensar porque en cierto modo me da algo de miedo.
Todo empezó porque he visto cinco películas en estos últimos días. Al azar, sin saber nada de ellas, sólo que me sonaban, bien por el título, o por los actores. Y de las cinco, cuatro con protagonistas paranoicos, insomnes, psicópatas, que ven alucinaciones, todos confundidos entre lo que es real y lo que no. Obviamente no diré cuáles son para no fastidiaros la trama, eso es algo que odio que me hagan a mí, así que yo no lo haré.
Me da miedo que nuestra generación esté padeciendo enfermedades mentales, o ser una potencial enferma, por el control que la mente hace del resto de nosotros. Que le dejemos terreno para que acabemos identificándonos con ella y que acabemos todos desquiciados sin saber quiénes somos y sin ser capaz de distinguir los sueños de la realidad. Que con los años me vea hablando con unos seres imaginados.
¿Qué mal es el que hay ahí fuera, hoy día?
Tengo que buscarme algo que hacer. Sí, eso haré.

2 comentarios:

Juanma dijo...

Bueno, querida mía, la cabecita que tenemos es algo siempre tan frágil...mejor algo que hacer. Sí, creo que será lo mejor.

Besos.

Sil dijo...

Y eso que sólo usamos una pequeña parte de nuestro cerebro!!!A veces lo real y lo imaginario se confunde y es difícil separar...NAda que no se arregle con un café con las amigas que te quiten todas las tonterias....Dentro de 14 días, ci vediamo bella!